lunes, 15 de agosto de 2016

Azogue (Ciclo Barroco I), de Neal Stephenson

Publicado por Interloper

El Ciclo Barroco. La trilogía donde Neal Stephenson se adentra en la Europa de finales del siglo XVII y principios del XVIII y nos narra, a través de los ojos de sus personajes, algunos de los sucesos centrales de aquella época convulsa.

Neal, te voy a decir una cosa, en confianza y entre colegas, ahora que no nos oye nadie:

Cambia de editor. Búscate a uno que tenga lo que hay que tener para decirte cosas como "No, mira, estas doscientas páginas de paja hay que recortarlas" o "Voy ya por más de la mitad del libro y todavía no ha pasado nada interesante". Ya sabes, esas minucias.

Porque después de haber hecho penitenc... leído, después de haber leído sus aproximadamente 900 páginas la sensación con la que he terminado es la de que no ha sucedido absolutamente nada en ellas. Azogue es un ejercicio de onanismo literario por parte de Stephenson, una demostración pedante de los vastos conocimientos del autor acerca de la época en la que transcurre la narración, y poco más. Todo ello con una puesta en escena errática, confusa y decepcionante.

Solo hay dos escenas (y estoy siendo generoso) que se puedan rescatar de entre los escombros de este descarrilamiento de novela. Dos, entre novecientas páginas. Dos, que no compensan ni de cerca el resto del libro. Azogue es denso, insulso e innecesariamente largo. Y lo peor que tiene este libro es que, cuando por fin consigues terminarlo, todavía quedan otros dos (La Confusión y El Sistema del Mundo) para completar la trilogía. Ya os digo yo que no leeréis reseñas mías de los dos siguientes volúmenes. Ya he desperdiciado suficiente tiempo con este. Yo me bajo de este carro.

También hay que decir que en su momento Criptonomicón me pareció igual de malo, y sin embargo hay mucha gente a quien le pafece una gran obra. Así que quién sabe, habiendo gustos para todos los tipos, también habrá quien considere Azogue una genialidad. Pero no seré yo, desde luego.

     (1.5/5)

sábado, 9 de julio de 2016

El tiempo es el que es, de Anaïs Schaaff y Javier Pascual

Publicado por Er-Murazor


Como ya saben todos los que me conocen, soy bastante fan de la serie de TVE (por ahora) El Ministerio del Tiempo. Esta serie nos cuenta cómo hay una agencia temporal fundada por la reina Isabel la Católica que controla una serie de puertas que viajan al pasado de España. La misión de esta agencia (el Ministerio del título) es vigilar que la Historia transcurra tal como la conocemos, ni mejor ni peor porque, como dice el lema de la serie, "El tiempo es el que es".

Este, precisamente, es el título de la novela que nos ocupa hoy, y que narra tres aventuras protagonizadas por los personajes de la serie. Se trata, por tanto, de un típico libro franquicia, y tiene todas las ventajas e inconvenientes de este tipo de productos.

Cuando una franquicia lanza un producto de estas características, normalmente tiene dos opciones: Se puede hacer el libro atractivo para todos los públicos intentando aumentar el target del producto principal, o bien realizar un libro exclusivamente para fans. En mi opinión, estamos ante el segundo caso. Amelia, Julián y Alonso, al igual que el resto de secundarios, son tal cual los vemos en la serie, pero no me atrevería yo a recomendarle esta obra a alguien que no hubiera visto ningún episodio. No es una buena obra para iniciarse en el Ministerio.

Una vez que decides que tu obra va a ser para fans, lo normal es tratarles bien, así que el libro tiene fan service por un tubo. A mi no me molesta, porque soy fan, pero en ocasiones llega a ser abusivo. Así, podemos ver a Alonso de Entrerríos siendo un auténtico soldado hideputa en la primera misión, algo que en la serie todos tenemos siempre ganas de ver. También hay multitud de referencias a la cultura popular salpicando el libro, y en mi opinión en este aspecto se pasan a veces. Curiosamente, dos personajes bastante populares entre los fans (Angustias e Irene) apenas aparecen en la novela.

En cuanto a la obra en sí, sus autores son guionistas de la serie, y eso se nota. Las ideas son buenas, pero la calidad literaria se resiente un poco. Yo habría agradecido que un escritor profesional hubiera dado un último pulido al libro. No está mal escrito, pero se nota que el fuerte de los escritores es, sobre todo, los diálogos. La legibilidad se resiente especialmente en la última misión, que es la más descriptiva.

Las tres misiones son interesantes. En la primera, la patrulla temporal viaja al Medievo y se encuentra con que cierto famoso personaje histórico no es lo que parece (esta es una trama recurrente en la serie). Un relato muy dinámico y donde, como digo, el personaje de Alonso de Entrerríos tiene la ocasión de lucirse en batalla que el presupuesto le niega en la televisión.

La segunda misión es consecuencia de la primera. Se desarrolla en un barco del siglo XVII y la trama principal es una variación del clásico enigma de la habitación cerrada. Aparece como protagonista inesperada una famosa (para mi totalmente desconocida) ¿heroína? de nuestro Siglo de Oro, la llamada Monja Alférez. Aquí la novela también recoge la costumbre de la serie de no centrarse exclusivamente en los personajes históricos más conocidos. Esta misión es la más breve de las tres, lo cual es de agradecer porque la premisa da para lo que da.

La última misión se desarrolla en la posguerra española, cuando Europa está sumida en la Segunda Guerra Mundial. Como digo, es la misión que menos me ha gustado. Aquí no hay personajes históricos famosos, sino que la trama se centra en lograr que cierta operación que hizo mucho daño al Reich alemán se realice como cuentan los libros. El fan service en esta ocasión es la recuperación del personaje de Lola Mendieta (secundaria habitual de la serie) que está bastante mal utilizada. Aparte de la emoción por saber que se trata de ella, se genera una paradoja temporal (Lola recibe información sobre su futuro que, aparentemente, no va a utilizar nunca) que no se resuelve y, analizado fríamente, la verdad es que el papel de Lola lo podría realizar cualquier mujer que pasara por allí.

En resumen, se trata de un producto únicamente recomendable para fans. La novela recoge perfectamente el espíritu de la serie, pero tampoco es una obra imprescindible.


     (3/5)

domingo, 26 de junio de 2016

Espadachinas, de Robert E. Howard

Publicado por Er-Murazor

Aunque tengo a medio leer El ladrón cuántico, el final de curso no es buen momento para lecturas profundas, así que me he terminado antes esta recopilación de Robert E. Howard.

Soy poco amigo de las recopilaciones temáticas, de "lo mejor de" y de cualquier criterio en general que no sea el cronológico, porque al final terminan cogiendo siempre los mismos relatos y te compras un libro del que tienes la mitad. Sin embargo, creo que la Biblioteca del Laberinto, en sus sucesivas recopilaciones howardianas (de las que esta, creo, es la primera) ha conseguido esquivar ese problema.

Tenemos aquí un librito donde se recopilan cinco relatos protagonizados por mujeres, una rareza en la producción del escritor texano (y del pulp en general). "Protagonizadas" es mucho decir, porque en realidad solo los relatos de Agnès la Negra están protagonizados por ella. En los otros dos, Helen Tarvel es coprotagonista del suyo y Sonya la Roja ni eso.

Robert E. Howard es casi siempre sinónimo de aventura y emoción, y estos relatos no se quedan atrás. En general, puedo decir que se ha tratado de una lectura bastante amena. Le pongo la etiqueta "fantasía" por ser relatos bastante inverosímiles, pero en realidad no hay magia en ninguno de ellos. Paso a comentar los cinco relatos:

-La espadachina es un relato protagonizado por Agnès de Chastillon, posteriormente llamada Agnès la Negra. Es un relato "de origen". Agnès es una campesina pobre vilmente maltratada por su padre y que va a casarse contra su voluntad con un tipo repugnante de su pueblo. Cómo será la cosa, que la hermana mayor de Agnès, ya casada en su momento con su correspondiente tipo repugnante, le da un puñal el día de la boda para que se suicide y no sufra. Lo que pasa es que Agnès es de armas tomar (nunca mejor dicho) y considera que va a sufrir lo mismo de poco apuñalando al novio en mitad de la ceremonia que no suicidándose ella. Dicho y hecho, Agnès se convierte en viuda justo después de convertirse en esposa y toma las de Villadiego aprovechando la sorpresa general. Se esconde en el bosque y al día siguiente encuentra a un ladrón que la acompaña en su huida. Comienza así la vida de Agnès como espadachina y aventurera.

El relato es vibrante, como no cabía esperar menos. Hay sorpresas, hay acción y hay diálogos vibrantes. La única pega que yo le pondría es que Agnès, que se supone no ha manejado un arma en su vida, descubre cuando le ponen una espada en la mano que "ha nacido para esto". Luego Howard lo arregla haciendo que otro espadachín la adiestre, pero la verdad es que la primera vez el tema canta un poco.

-Espadas por Francia es el segundo relato protagonizado por Agnès. Esta y su acompañante continúan su huida después de la aventura anterior, pero en el puerto en que pretenden embarcar para huir de Francia Agnès mata por error a un mercenario que se disponía a cometer un asesinato. Agnès es confundida con este mercenario y se ve envuelta en la misión.

Este relato es aún mejor que el anterior y destaca el contraste entre Agnès y la amante del rey, Françoise de Foix, que da lugar a una muy buena escena.

-La amante de la muerte es el último relato protagonizado por Agnès la Negra. Quedó inconcluso a la muerte de Robert E. Howard y fue completado por Gerald W. Page. Es el único relato puramente fantástico de toda la obra. Agnès conoce a un nuevo acompañante, y juntos han de hacer frente a un nigromante puramente howardiano. También buen relato, aunque como Page tuvo que completarlo intentó no apartarse mucho del canon, con lo que muchas partes suenan a ya leídas.

-La sombra del Buitre es el más famoso de todos los relatos de este libro, puesto que en él aparece Sonya la Roja de Rogatino, en la que se inspiró Roy Thomas para crear a Red Sonja de Hyrkania en las páginas de Conan el Bárbaro. Leyendo este relato, uno ve que la Diablesa de Hyrkania fue, efectivamente, creación de Thomas, porque en este relato Sonya de Rogatino está apenas esbozada. De hecho este es el relato más descriptivo de todo el libro. No hay un objetivo concreto, sino que narra las peripecias de Gottfried von Kalmbach, que huyendo de la persecución de Solimán el Magnífico (nada menos) termina en la Viena asediada por los turcos en 1529. Allí se encuentra con Sonya y ambos deben evitar al general Mikhal Oglu, llamado el Buitre, que persigue a von Kalmbach. 

El punto fuerte de este relato son las descripciones y la ambientación. A diferencia de otros narradores pulp, Howard sabía ser barroco cuando se lo proponía, y todas las páginas en que aparecen Solimán el Magnífico y su corte son magníficas. El Sultán es uno de los personajes más poderosos de la Historia y es consciente de ello. El poder y la magnificencia impregnan cada una de sus palabras y acciones. Al mismo tiempo, el asedio de Viena, pieza clave para impedir que Solimán conquiste el Sacro Imperio Romano Germánico y puede que toda Europa, es descrito en toda su crudeza y desesperación.

-La isla de la condenación de los piratas es un relato donde Steve Harmer ve cómo a la isla en la que ha naufragado llegan un grupo de piratas que buscan un tesoro. Aliada a la fuerza con los piratas está Helen Tavrel, también piratesa.  Harmer consigue liberar a Helen y ambos se alían para buscar el tesoro y burlar a los piratas. Este también es un relato típico, sobre todo al final, pero no por ello menos entretenido.

     (4/5)


viernes, 20 de mayo de 2016

Lectura conjunta: El ladrón cuántico (Hannu Rajaniemi)

Publicado por Interloper


¡Hola de nuevo! Aquí estoy de vuelta, después de mucho tiempo, lleno de ganas y energías para reseñar nuevos libros. Afortunadamente, Zor ha mantenido vivo este pequeño rincón de la red, publicando reseñas y otros posts de forma regular. ¡Pero ahora que volvemos a ser dos habrá mucho más! ¡Garantizado!

Y nada mejor para volver que hacerlo con una experiencia compartida. Fue Zor quien, el otro día por Twitter, me propuso una lectura conjunta del próximo libro al que le quiero hincar el diente: The Quantum Thief, de Hannu Rajaniemi. Y con las mismas, aquí me lanzo a extender la invitación a todo aquel que quiera unirse a esta actividad:

Empezaremos a leer The Quantum Thief (o por su nombre en español: El Ladrón Cuántico) el viernes 27 de mayo, e iremos comentándolo en Twitter a través de dos hashtags: #LecturaLadrón para comentarios libres de spoilers, y #LecturaLadrónS para comentarios que incluyan detalles de la trama (S is for Spoilers!).

    

Si estás pensando en apuntarte a la lectura, ¡escribe un comentario en este post! Dinos cuál es tu nombre de usuario y estaremos más que encantados de que nos acompañes en este viaje.

¡Nos leemos pronto!

lunes, 21 de marzo de 2016

El Trono de la Luna Creciente (Saladin Ahmed).

Publicado por Er-Murazor

Comencé esta novela porque me apetecía leer algo de fantasía oriental (de estas que se ambientan en las Mil y una Noches) y porque traía muy buenas referencias: Premio Locus a la mejor primera novela, finalista del Hugo y el Nebula... Un novelón, vamos.

Leída la novela, debo decir que no me parece a la altura de tantos premios. Es una novela entretenida, pero no inventa nada y en realidad la ambientación oriental no pasa de un mero decorado. Cambiando algunos diálogos y nombres, esta novela podría pertenecer a los Reinos Olvidados. No es una mala novela, pero desde luego 2012 debió ser un año regularcillo si es de lo mejor que ofreció.

El protagonista de la novela es el doctor Adoulla Makhslood, antiguo cazador de monstruos que debe volver a la acción cuando el sobrino de su amada aparece brutalmente asesinado. La acción se sitúa en la ciudad de Dhamsawaat, capital de un califato al borde de la guerra civil. El doctor emprende la búsqueda de los monstruos asesinos ayudado por un joven aprendiz, una salvaje del desierto y un matrimonio de mago y alquimista antiguos amigos suyos.

A partir de este punto, la acción se va desarrollando entre espectaculares combates e investigaciones de lo oculto. No hay ningún giro espectacular de la trama, aunque esta tampoco se convierte en excesivamente previsible. Hay un poco de trama política a cuento de una conspiración para derrocar al califa, pero poca cosa. Los protagonistas tienen algún matiz de gris, aunque muy superficial, y los malos (esos sí) son peores que la tiña. Los combates, tanto mágicos como a espada,son emocionantes y la trama está bien resuelta. En resumen,  se trata de una novela entretenida, pero que no creo sea merecedora de tantos premios.


     (3/5)

domingo, 6 de marzo de 2016

En costas extrañas (Tim Powers).

Publicado por Er-Murazor

"En costas extrañas" es la novela por la que conocí a Tim Powers hace bastantes años. Seguramente oiría hablar antes de "Las Puertas de Anubis", pero la novela de la que me hablaron y con la que me quedé fue esta. Este libro es el que inspiró (dicen) la primera película de la serie "Piratas del Caribe". En realidad, la película que se inspira más directamente en ella es la última, donde aparecen un Barbanegra experto en vudú y la búsqueda de la Fuente de la Eterna Juventud. Afortunadamente, en el libro no hay ni rastro de Johnny Depp, que para mi es lo peor con diferencia de la franquicia pirata.

Esta novela es mi segunda incursión en la obra de Powers y continuación de mis ímprobos intentos por leerme todo lo que me regalan en Reyes y cumpleaños. La historia cuenta las andanzas de John Champagnac, francés capturado por los piratas en 1714 y obligado a enrolarse con ellos so pena de ser ejecutado. Las "costas extrañas" a las que alude el título son consecuencia de que, en este mundo, el vudú funciona y de hecho Barbanegra es uno de los hechiceros blancos más poderosos que hay. Champagnac, rebautizado como Shandy, descubre que Barbanegra anda buscando la Fuente de la Eterna Juventud, y para ello se ayuda de dos europeos y la hija de uno de ellos, que pasará a ser el interés romántico de Shandy.

Powers estructura sus novelas haciendo más hincapié en la presentación de detalles que en el camino hacia el final. Al igual que sucedía en "Las puertas de Anubis", el protagonista es zarandeado por los acontecimientos, y no tenemos más información que aquella de la que dispone él, de manera que vamos aprendiendo cómo se desarrolla este extraño mundo a trompicones. De hecho, el autor deja muchas cosas al conocimiento vago que el lector pueda tener de las supersticiones vudú. La "realidad" a veces confirma esas supersticiones y a veces no, por lo que la sorpresa es continua.

Powers es un fanático de la documentación, y por ello todo lo relacionado con la piratería del siglo XVIII está perfectamente recogido en la obra, desde el vocabulario de los marinos hasta los combates o las estructuras y funcionamiento de los navíos. La novela podría ser un remake de "La Isla del Tesoro" si no fuera por el detalle de la magia. Dicha magia es practicada únicamente por hechiceros más o menos poderosos, y aunque influye bastante en la trama de la obra, aparece menos de lo que podría parecer.

La novela recoge la tradición aventurera, y ofrece pocos respiros al lector. Powers, además, es muy imprevisible, de manera que la búsqueda de la Fuente, que parece será el clímax de la obra, se resuelve a mitad de libro. Hay descansos cuando parece que se avecina acción, y esta se desencadena en los momentos y de las formas más insospechadas. De esta forma, un libro que contiene no pocas descripciones logra ser muy dinámico. Como única pega, yo le pongo que la situación que lleva al final me resultó algo increíble (me pareció un rizar demasiado el rizo con tal de cambiar en cada "parte" del libro). El final en sí mismo (repitiendo de nuevo algo sucedido en "Las puertas de Anubis"), es algo precipitado, aunque satisfactorio. Los combates son emocionantes, y hay algunas situaciones muy bien resueltas. Una novela, en suma, bastante recomendable.



     (4/5)



viernes, 4 de marzo de 2016

Firefight (Los Reckoners II), de Brandon Sanderson.

Publicado por Er-Murazor

A la hora de decidir cuál iba a ser el segundo (y último) libro del mes de febrero, me encontré con que tenía a mano tres secuelas para elegir: La de Spaceship, la de Waylander y la finalmente elegida: La segunda parte de la trilogía Reckoners, de Brandon Sanderson, iniciada por la novela Steelheart (reseñada aquí).

La primera parte, como ya dije, me gustó bastante. Esta segunda parte es una continuación bastante natural de la situación del final del primer libro. Los Reckoners, que tras el final del primer libro se han hecho relativamente famosos en Chicago Nova, empiezan a ser atacados por Épicos mandados por Regalia, una gran Épica que reside en la antigua Manhattan (ahora llamada Babilar, abreviatura de Babilonia Renacida).

La excusa para ir a Babilar es un poco anodina, pero compensa mucho encontrarse con una sociedad totalmente distinta de la que teníamos en Chicago Nova. Los poderes de los Épicos siguen estando muy bien descritos, los combates son espectaculares y solo flojea un poco la introducción de los nuevos personajes, que tienen poco carisma.

En principio, parece que Firefight va a ser una especie de remake de Steelheart (los Reckoners intentando eliminar a una Épica), pero a mitad de libro el autor introduce ciertas novedades que no quiero comentar para no caer en spoilers, y el argumento sufre un giro radical. De camino, se exploran un poco más los orígenes de los Épicos y del evento Calamity que les dio origen. El libro termina con grandes batallas, sorpresas y un buen cliffhanger que hace desear que salga pronto la tercera parte. Hay además una trama romántica bastante ingenua, pero que no molesta ni se hace pesada.

Se trata de una buena continuación que va de menos a más, sin que ello signifique que empieza floja. Nova ha decidido, además, incluir en el libro un relato corto (Mitosis) ambientado en el mismo universo, y que cuenta cómo los Reckoners han de enfrentarse a un nuevo Épico que llega a Chicago Nova. Bastante entretenida.

Un aspecto que no comenté en la reseña de Steelheart es el tema de la traducción. Por alguna razón, se decidió dejar todos los nombres de los personajes en inglés (Steelheart, Calamity, Firefight, etc.) No es que moleste mucho (y en el mundo de los superhéroes menos). Además, en el primer libro, la presencia de Calamity y su influencia en el mundo hizo que su nombre se incorporara al habla popular como una especie de palabrota multiuso, de manera que cada vez que algún personaje tenía que decir "¡Cuernos!" o algo similar, exclamaba "¡Calamity!". Un detalle simpático que ayudaba a la ambientación. Pues resulta que en este segundo libro han cambiado de traductor, y en lugar de "¡Calamity!", los personajes exclaman "¡Chispas!" Exclamación que no es que me moleste (y a Sanderson, que es mormón y algo timorato en según qué cosas, le pega), pero que resulta un cambio bastante curioso. Por lo demás, no tengo nada en contra de la nueva traducción (ni de la antigua), pero este detalle sí me llama la atención.


          (5/5)